en esa sinapsis o en esa cama desocupada en tu memoria
no te vas a dar ni cuenta
y de pronto con una melodía cualquiera
vas a ver
mis lentes en el velador,
el aro que casi se me quedó,
mi reflejo en el espejo
con cualquier
pedazo de nota musical
insoportablemente ruin
voy a tronar tus rodillas
solo con el aroma de mi pelo
sin si quiera estar ahí, cerca tuyo
va a ser como una maldición
no poder borrar los retazos de mi espalda
que se quedaron pegados en tu mano
arden, tanto o más que esa vez
cuando eso pase
voy a estar lejos, respirando
ese aire frío que va a entumecer mi cara
y me va a dormir los párpados
por mientras me mezclo
con mi voz fuerte entre músicas débiles
para encontrarte entremedio y dejar plantada la semilla
maldita
con la que podré cobrar en silencio mi venganza.